miércoles, 27 de julio de 2011

Relaciones peligrosas – errores estratégicos

De los  pactos Hitler – Stalin y Santos – Chávez

¿Donde esta mi hermano Julián Conrado?

Debemos ser capaces, entre revolucionarios, de decirnos las verdades más crudas, más dolorosas siempre y cuando medie la defensa irrestricta de los principios éticos y morales, la defensa de  tácticas y estrategias en función de la construcción de la patria grande y el socialismo.
Estas líneas se escriben con el respeto y admiración más grandes hacia el pueblo ruso y  la primera revolución socialista de la historia, hacia el pueblo de Venezuela, hermanado con nosotros por la sangre de la gesta libertaria y la espada de Simón Bolívar, pueblo que convertirá  a la “revolución bonita” en una revolución bolivariana y socialista.
Dos años antes de iniciarse el ataque de la Alemania nazi a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y avanzada la Segunda Guerra Mundial, el 23 de agosto de 1939,  se firmó en Moscú un polémico, por decir lo menos, Tratado de No Agresión entre el Tercer Reich y la URSS. Se pactó la no agresión mutua y la solución dialogada de cada problema entre los dos países; también pactaron estrechar vínculos económicos y comerciales.  El tratado contempló unos acuerdos secretos por obvias razones, según los cuales el Tercer Reich y la Unión Soviética se repartían Europa del este y central: por ejemplo, Polonia quedaría como zona de influencia que se repartirían entre ambos estados, mientras que la Unión Soviética de Stalin se quedaba con Finlandia, Estonia, Lituania y Letonia como zonas de interés soviético.  Se comprometieron a no participar en alianza alguna formada en contra de los estados firmantes, la URRS y Alemania.
Luego de tan macabro acuerdo el camarada Stalin no tuvo límite moral, ni ético, ni geográfico:  invadió junto con la Alemania hitleriana a Polonia. Y mandó tropas soviéticas a invadir a Finlandia y también se anexionó territorios de Rumania. Nuestro camarada Stalin, en defensa del socialismo y de la revolución, en defensa de los “intereses de estado” derramó sangre del pueblo polaco, del pueblo finlandés, de varios pueblos del Báltico y sangre rumana.
Por qué Stalin creyó más en el enemigo de clase, el imperialismo alemán, que en la resistencia de los pueblos? Por que no preparó la defensa de la URSS, si tenía la información de los mejores agentes de inteligencia como Richard Sorge? Dónde estaba la dirección del partido comunista, la dirección del Ejército Rojo? Unos, muertos por “fuego amigo”, otros encarcelados hasta por leve sospecha de no sumisión a Stalin.
La peste parda llegó a 30 kilómetros de Moscú en cuestión de tres meses, dejando una estela de muerte y destrucción jamás vista. También quedó como herencia para la humanidad la resistencia heroica de cientos de miles de soviéticos que defendían cada centímetro de su patria con estoicismo y sacrificio total, como solo los patriotas saben defender sus intereses. Sobre el pueblo soviético recayó la responsabilidad de derrotar al fascismo y lo hicieron llegando en 1945 a Berlín. En esa guerra, en la que  su jefe máximo no acertó en sus alianzas político militares el pueblo soviético perdió a mas de 20 millones de sus mejores ciudadanos.
No terminó ahí la cadena de inconsecuencias: se suscribieron los acuerdos de Yalta y Potsdam, se dividió el mundo en dos grandes esferas de influencia y apareció el mundo bipolar. La URSS quedó atada y atrapada hasta el fin a esa política y estuvo al margen de todo proceso revolucionario y progresista en el mundo, encerrados en si mismos, defendiendo nuevamente “intereses de Estado”.
 Se truncó la revolución griega entre otras, gracias a la “prudencia” stalinista y a las recomendaciones de pactar con los anticomunistas y abandonar la lucha armada. La política de no darle pretextos a occidente para una agresión dejó a la URSS al margen y aislada de la revolución China, de la Revolución Cubana en 1959, de la guerra de liberación de Vietnam, de la guerra de liberación de Angola, del desplome del sistema colonial en Asia y África, del nacimiento y auge del Movimiento de Países no Alineados, del crecimiento de los movimientos de liberación en América Latina con lucha armada y sin ella, de la revolución Sandinista, de los movimientos militares progresistas en países de América Latina, solo para poner algunos ejemplos.
Traemos a cuento toda esta historia porque se parece mucho a la coyuntura actual en América Latina. Tenemos un imperialismo, el de EE.UU, que hiede a fascismo hitleriano; su agente, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos a quien sus elegantísimos trajes no logran tapar su esencia narcoparamilitar y a su “nuevo mejor amigo” el presidente bolivariano Hugo Chávez. Hay pactos cuyos contenidos desconocemos, pero que ya han cobrado sus primeras víctimas: la lucha y resistencia heroica del pueblo hondureño bajo un oscuro acuerdo entre el golpista Lobo, Santos y Chávez; la estratégica Unasur, en manos de Colombia; periodistas señalados, encarcelados, extraditados, despedidos de sus trabajos; combatientes revolucionarios de ETA, ELN y FARC entregados a sus esbirros. Otra victima es la unidad revolucionaria, la confianza rota, las ilusiones quebrantadas.

El presidente Chávez cede mientras Santos mantiene las bases militares norteamericanas y por orden del imperio organiza el eje de integración del Pacífico para contraponerlo al Mercosur y al Alba. Santos, el invasor a territorio ecuatoriano, apoya y legitima las invasiones a Libia, Irak y Afganistán. En Colombia ha continuado las políticas de guerra  y terror de su antecesor, eso si con guantes blancos de seda de la “casa Santos”. La proclamada Ley de tierras es la legitimación del despojo de más de cinco millones de desplazados; la Ley de victimas, la burla frente al drama de los derechos humanos incinerados en hornos crematorios  y destrozados con motosierras.

El enemigo no cejará en sus intentos por derrotar a la izquierda en América Latina: lo intentó con golpes de estado en Venezuela, en Bolivia, en Honduras y en Ecuador y lo seguirá haciendo con o sin pretextos. Es su esencia, es su necesidad, es su naturaleza.
Como decía Lenin:El imperialismo es el capitalismo llegado a un estadio de desarrollo en el que se ha afirmado la dominación de los monopolios y del capital financiero, en el que el reparto del mundo ha comenzado entre los “trusts” internacionales, y en el que se ha terminado el reparto de todo el territorio del globo entre los mayores países capitalistas”… y…”La guerra imperialista no deja de ser imperialista cuando los charlatanes o los fraseólogos, o los filisteos pequeño-burgueses lanzan una “consigna” meliflua, sino solamente cuando la clase que lleva adelante esta guerra y que está ligada a ella por millones de hilos (si no son cables) económicos, es de hecho derrocada y reemplazada en el poder por la clase verdaderamente revolucionaria: el proletariado. No hay otro medio de alejarse de la guerra imperialista…”.

NOTA: El presidente Chávez ha enfermado y su salud es delicada. Los revolucionarios hacemos votos por su pronta y total recuperación, por que continúe dirigiendo los destinos de Venezuela su patria corrigiendo los errores con la fuerza y la entereza que le conocemos. 

Carolina Trens

martes, 26 de abril de 2011

El único Estado que respeto, amo y reconozco es el Estado Mayor Central de las FARC y su Secretariado

Marinelly Hernández Orozcoprisionera de guerra 
Se declara en ruptura ante el Juez Penal del Circuito especializado de Quibdo
Por Traspasa los Muros
El pasado 6 de abril de 2011, Marinelly Hernández Orozco, insurgente de las FARC –EP y Prisionera de Guerra del Estado Colombiano, fue conducida por el INPEC a la audiencia pública citada por el Juez Penal del Circuito Especializado de Quibdo, dentro del proceso No. 2010002000.
Marinelly, de 33 años de edad, miembro de una familia humilde y campesina de la vereda Agua Bonita del Municipio de San Rafael (Antioquía), luego de ser presentada en audiencia manifestó al juez que se “declaraba en ruptura”, por considerar la inexistencia de garantías al debido proceso y por desconocer como autoridad al estado colombiano, procediendo a entregar un escrito en el que sustentó su declaración y renuncio a cualquier tipo de defensa, manifestando textualmente “No necesito ninguna defensa, pues no he cometido ningún delito, me declaro en ruptura con el estado colombiano y sus leyes anti populares e injustas, he sido una luchadora del pueblo”.
En su narración, Marinelly declaró que durante su niñez vivió en carne propia las continuas agresiones y persecuciones que el Ejército Colombiano desató contra sus padres y todo el campesinado de su región por el solo hecho de pertenecer a la Unión Patriótica (UP), y en su adolescencia fue testigo de múltiples asesinatos de campesinos, amigos, vecinos y familiares, cuyos cuerpos eran abandonados con señales de tortura o desmembramiento… “Todo esto fue parte de la guerra sucia y psicológica que implementaron para asustar a los luchadores populares. ¿Acaso con todas estas vivencias que era el diario vivir, puede un niño o joven creer en un Estado o alguna justicia?”, asintió la prisionera, quien atribuyo tales crímenes la Policía, el Ejército y grupos paramilitares, y a manera de ejemplo, citó la masacre en el Río Nare donde “el Capitán Martínez con sus tropas ingresaron a unas minas de oro donde se encontraban los campesinos sacando el mineral y un día antes, lanzaron panfletos diciéndoles que desalojaran, y al otro día entraron con motosierras y hachas, amarraron a los trabajadores en cadena y delante de ellos iban soltado de uno en uno, sin asesinarlos, les quitaban los brazos, las piernas y luego de cada persona recogían un solo brazo, una sola pierna y un montón lo tiraban al río y otros a los huecos de las minas y otros los dejaban para que las aves se los comieran”.
La prisionera reveló que las acciones y violaciones del Estado Colombiano contra el Pueblo le indicaron el camino que debía seguir de lo contrario “terminar masacrada, torturada o discapacitada por ser ejemplarizada como quedan muchos campesinos, sin tener nada que ver con el conflicto, o terminar siendo desplazada y viviendo de las limosnas en las ciudades”; por lo que a la edad de 14 años, con una madurez lograda por tales violaciones y entendiendo que “por la vida no hay respeto y que sólo existe el símbolo de la vida”, ingresó a las FARC, considerando esta como su “única alternativa o forma de preservar la vida, luchar por ella y reclamar nuestros derechos”.
En su relato Marinelly denuncia que como represalia por haber ingresado a las FARC, en el año 2000, el ejército en contubernio con los paramilitares asesinó a su padre… “a mi único hermano también adolescente, le toco desaparecer, ni siquiera pudo darle sepultura a nuestro querido padre… Nuestro padre se llamaba HÉCTOR ALONSO HERNÁNDEZ, el Ejército colombiano, en unión con los paramilitares lo colgó vivo de sus manos introduciendo ganchos en sus extremidades como si fuera carne de carnicería, luego le chuzaron el estómago y todo su cuerpo con una navaja o cuchillo, después arrollaron sus labios como se les taja a los pescados, por último, le dieron un tiro de gracia en su cabeza; según medicina legal o quienes practicaron el levantamiento, a nuestro padre lo torturaron vivo. Mi papá tenía 70 años de edad, ¿Cómo es posible que hagan eso con un anciano, tildándolo de guerrillero? Acaso por yo ser revolucionaria ¿Tenían que cobrarlo con la vida de mi padre?, entonces, ¿Qué diríamos de todos los senadores juzgados por parapolítica? ¿Que todas sus familias también tendrían que estar en las cárceles o deberían ser torturadas y sometidas a vejámenes contra la humanidad?, cobardes los que torturan y dan positivos con los campesinos y las personas indefensas”.
Después de 16 años en las FARC, Marinelly fue apresada, dice que le han atribuido un sinnúmeros de delitos de los cuales no es responsable, a pesar que fue captura en condición de rebelde, siendo sometida a 3 juicos, condenada en 2 de ellos y procesada actualmente por los delitos de rebelión, terrorismo, homicidio, entre otros, según sus propias palabras “repitiéndose la misma dosis que en los anteriores juicios para justificar una nueva condena que legitime la cadena perpetua de hecho que se acostumbra imponer a las y los prisioneros políticos en Colombia”, causándole hilaridad que a mujeres como ella las llamen a juicio por terroristas, mientras que “el actuar terrorista ha sido bandera de los gobiernos durante los dos últimos siglos, pero que en estos últimos años han pasado de la acción velada, a la acción descarada del ejército colombiano que con una actitud real de terror cambia como el camaleón, no de color sino de pelambre y en las noches combina brazaletes, filosos machetes y motosierras, para luego, en la mañana, de nuevo convertirse en “glorioso Ejército de Colombia… Tengo que denunciar el innoble papel que juegan jueces y fiscales judicializando a campesinos en masa por el único delito de vivir en zonas alta influencia del conflicto armado…Cómo llamarle sino ¡TERRORISTA! a un Estado que castiga con el hambre y el olvido a su pueblo y que producto de ello mueren gran cantidad de niños en total olvido”, concluye la prisionera.
Luego de hacer un recorrido estadístico sobre los altos niveles de pobreza y desigualdad en Colombia y las prioridades de los gobiernos en hacer la guerra mediante practicas de lesa humanidad como las 3.000 ejecuciones extrajudiciales consumadas dentro del periodo presidencial de Álvaro Uribe, el despojo de la tierra al campesinado y su acumulación en pocas manos como principal causa del empobrecimiento de treinta millones de los 42.888.592 habitantes que, “según las cifras oficiales” tiene Colombia, Marinelly, afirma que “es impensable una solución a los profundos problemas económicos, políticos y sociales del país si se sigue bajo la tiranía de un régimen que persista en las políticas de ruina para el campo y dentro de la misma dinámica, empuja a la miseria a las mayorías nacionales… el pueblo colombiano está gobernado, desde sus diferentes estamentos, por bandidos, que en las más diversas ramas, han recurrido a crímenes de lesa humanidad para perpetuarse en el poder”.
Así, señala que en los procesos políticos, al que son sometidas las y los revolucionarios en Colombia, se aplica una “justicia de venganza privada con uso de las figuras públicas por parte de una clase dominante” que impone altas penas privativas de la libertad, citando al guerrillero JACOBO ARENAS quien, según la fuente, dijo: “en Colombia hay dos poderes: el uno es el poder formal, como quien dice, el poder que se nos presenta en unas determinadas formas como por ejemplo, los llamados poder ejecutivo, poder legislativo y el poder judicial; este es el poder formal que no decide nada porque en las condiciones de hoy es como digamos algo decorativo, sujeto al verdadero poder”.
Finalmente, la prisionera de guerra deja claro que para ella el aparato de justicia en el conflicto colombiano es una contundente arma del gobierno, por lo que rechaza los supuestos beneficios o pactos que le ofrecen, afirmando “asumo todos los procesos a los que he sido sometida, incluyendo el presente, no pretendo un trato benévolo, conozco claramente la política de cadena perpetua fijada para las y los prisioneros políticos, hagan lo que tengan que hacer, no me preocupo, porque la historia me absolverá y la justicia revolucionaria condenara a quien como ustedes se levantaron contra su pueblo…Señor Juez, no tiene usted autoridad moral para juzgarme, ni usted señor fiscal para acusarme, se equivocaron si piensan que he venido a renegar de mi organización y mi partido, pues aún padeciendo los sinsabores de los 40 años a los que he sido condenada con anterioridad y de los últimos acontecimientos me ratifico ¡ORGULLOSA FARIANA Y EN LA BÚSQUEDA DEL HOMBRE Y LA MUJER NUEVA!, capaz de generar los cambios que garanticen el desarrollo de una vida digna en todos los campos de la producción, desarrollo que con el actual sistema capitalista no está en capacidad de otorgar, pues sus fines son contrarios a mi sentir por lo que lo combato y lo combatiré… Desconozco el Estado que me juzga y mantiene prisionera, sólo reconozco para mi juicio los documentos farianos, por ser la única institución que respeto y por la que llegaría sin duda al sacrificio. De la misma manera, el único Estado que respeto, amo y reconozco es el ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP y su Secretariado, enarbolando la espada y el pensamiento de nuestro libertador Simón Bolívar, nuestro padre espiritual, por la definitiva independencia y la construcción de la patria grande y el socialismo, hemos jurado vencer y venceremos!!!”
Con estas palabras Marinelly Hernández Orozco, convidó al juez a no requerirla a futuras audiencias y a no nombrarle abogado para su defensa, pues como iniciamos este artículo, considera no tener nada de que defenderse por no ser responsable de ningún delito.
Mientras tanto, desde la Reclusión de Mujeres de Medellín, MARINELLY espera el desarrollo del conflicto colombiano, en sus palabras, “con la cabeza y la moral revolucionaria en alto” insistiendo en citar a su camarada Jorge Briceño al decir “En las FARC no tenemos almas de traidores, sino de patriotas y revolucionarios, hemos luchado y continuaremos haciéndolo con valor, entrega y sacrificio por derrocar este régimen podrido de las oligarquías y construir otro orden social”.
Este es el caso mas significativo de ruptura que durante la ultima década se haya presentado, pues representa a miles de hombre y mujeres que en sus edades de mayor grado de productividad son sometidos a cadena perpetua en lo real, quedándoles como única esperanza para recobrar su libertad la salida política al conflicto o un eventual intercambio humanitario.
Abril de 2011

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sábado, 26 de marzo de 2011

CARTA ABIERTA AL COMANDANTE JORGE BRICEÑO


Porque amamos tanto al Mono 

Permiso Camarada para dar parte:

En el consolidado del 2010 contabilizamos 
2272 ACCIONES
con los siguientes resultados: 
4341 BAJAS ENEMIGAS, 2078 muertos ,
48 oficiales y suboficiales, 1697 soldados, 218 policías y 115 paramilitares y colaboradores del ejército. 2242 heridos, 26 oficiales y suboficiales, 1938 soldados, 233 policías y 45 paramilitares y colaboradores del ejército.

Otros Resultados:
- 75 Helicópteros averiados y uno destruido.
- 21 avionetas y aviones averiados.
- 13 embarcaciones de la marina averiadas incluyendo 2 buques.
- Tanquetas, vehículos, torres de energía y diversas infraestructuras destruidas.
- Incautado diverso material de guerra.

Querido, entrañable Camarada Jorge, tu ejército defiende con fiereza las banderas sagradas que llevaste tan en alto. El complejo militar industrial de los EE.UUU, con la ayuda de sus socios israelíes, con el silencio cómplice de estados del “primer mundo” que como España van rumbo al abismo, no ha podido con la guerrilla de las FARC.

Estos son los resultados de la confrontación armada, pero son desoladores los resultados de la guerra que nos imponen intereses imperiales concordantes  con nacionales mafiosos. Mas de 5 millones de desplazados con el despojo de tierras y bienes; ruina del campo, aumento de cultivos de amapola, coca, marihuana y de sus productos con la consiguiente pérdida de soberanía nacional con el pretexto de “luchar contra el narcotráfico”;  disolución del estado burgués en estado narcoparamilitar y en consecuencia una corrupción absoluta.

Alzarse en armas contra un estado aniquilador de sus ciudadanos, un estado que históricamente se erigió sobre el terror como política es un derecho y un deber. Y si la vida y la acción es de un rebelde como tú, adquieren dimensiones heróicas y míticas.

La vida me quitó la oportunidad de volver a abrazarte, de volver a sentir esa energía tan particular que irradiabas a tu alrededor. La energía de la lucha constante e incansable con nosotros mismos, con nuestros defectos, por la superación de cada guerrillero y de todos, por sacar adelante las tareas diarias y los planes estratégicos; la energía de vivir plenamente sabiéndose parte de un proyecto revolucionario épico, vivir con alegría y con humor cada nuevo amanecer  y dando lo mejor de si, ver siempre las cosas buenas que existen en la vida, agradecer que estamos vivos para seguir en la pelea, entregarse generosamente sin esperar nada a cambio.

La vida nos premió por ser ramas de un tronco invulnerable, con fibras vibrantes. Siempre sabías qué hacer y lo hacías, con la capacidad de asumir las consecuencias de tus acciones, de arriesgar lo cierto por lo incierto para lograr nuestros sueños.

Camarada Mono -la mejor síntesis de Manuel y de Jacobo-, herencia natural de la resistencia, la dignidad, el valor de la rebelión de los comuneros convertida en guerra patria que aun hoy libramos por la independencia. Cuantas veces entonamos cantando nuestro himno “…de Galán traigo el odio a los amos…” tantas que recuerdo el brillo en sus ojos viendo pasar la imagen del líder popular  de origen humilde y mestizo, hijo de español pobre y de campesina guane.  La consigna "¡Unión de los oprimidos contra los opresores!" fue de Galán en 1781 y fue de Jorge Briceño 200 años después. A la legitimidad de la monarquía invasora de España, José Antonio Galán opuso la legitimidad ancestral del imperio Inca el más poderoso del sur del continente. El Comandante Briceño enfrentó y derrotó planes militares diseñados y dirigidos por los nuevos invasores de nuestras tierras, los Estados Unidos de Norteamérica. El Mono puso toda su lucidez y empeño en el diseño de una política de unidad latinoamericana. Por eso lo condenaron a muerte como a Galán:

"... “Condenamos a José Antonio Galán a que sea sacado de la cárcel, arrastrado y llevado al lugar del suplicio, donde sea puesto en la horca hasta cuando naturalmente muera; que, bajado, se le corte la cabeza, se divida su cuerpo en cuatro partes y pasado por la llamas (para lo que se encenderá una hoguera delante del patíbulo); su cabeza será conducida a Guaduas, teatro de sus escandalosos insultos; la mano derecha puesta en la plaza del Socorro, la izquierda en la villa de San Gil; el pie derecho en Charalá, lugar de su nacimiento, y el pie izquierdo en el lugar de Mogotes; declarada por infame su descendencia, ocupados todos sus bienes y aplicados al fisco; asolada su casa y sembrada de sal, para que de esa manera se dé olvido a su infame nombre y acabe con tan vil persona, tan detestable memoria, sin que quede otra que la del odio y espanto que inspiran la fealdad y el delito”. Sentencia de Muerte del 30 de enero de 1782.
Pasados 228 años los ricos obscenos y sus empleados siguen celebrando la muerte, la tuya, la de un hombre libre sin tarjetas de crédito Master Card, cuya casa era la selva sin deuda hipotecaria, empleado de tiempo completo en la empresa revolucionaria de cambiar el mundo de barbarie, perfumado con tierra, flores salvajes y viento del camino. Alegre y feliz, recio, fuerte, sincero y franco, fiel y persistente, jamás desfalleciste cuando de alcanzar objetivos e ideas se trataba.

No te avergonzabas en reconocer  que te habías equivocado y menos de no saber algo. Recuerdo tus pocas horas de sueño 3 o 4 y las demás con vela leyendo y estudiando, como hacías levantar a los “intelectuales” así les decías en broma y con humor y con ellos debatías las guerras napoleónicas, las de Bolívar el genio, la primera o la segunda guerra mundial, lo mismo que un texto de economía, de política o de historia; táctica o estrategia, medicamentos, comida, munición o música para el festejo que quiere la guerrillerada: todo estaba en tus prioridades.
Tenías una personalidad verdaderamente arrolladora por la inteligencia tan viva, por los criterios, por el sentido de la justicia. Justicia en general reclamada por ti para el pueblo y justicia en práctica diaria. Tú no ordenabas sanciones, las ordenaban nuestras normas, nuestro reglamento, nuestro régimen disciplinario y en eso eras irreductible; nos formabas para cumplir a conciencia desde las órdenes mas elementales hasta la de vencer al enemigo.
Hubo tiempo también para gozar en tus piscinas, en las fiestas, en algunos momentos de los cursos y los entrenamientos. Mandabas cerrar la quebrada hasta que se hiciera un enorme pozo y ahí nadábamos juntos, tú y la guerrillerada, la danta y hasta el tigrillo, de sentir tanta alegría, se lanzaba al agua. Adorábamos tus travesuras, éramos los niños que nunca fuimos, el régimen nos quitó la infancia a tantas generaciones.

Es sencillo amarte, admirarte, seguirte, aprender de ti, por esas condiciones humanas tan especiales, por ese esfuerzo de superación diario y constante que te hizo un Comandante guerrillero de dimensiones colosales, temido y odiado por el enemigo. Lo más trascendente y profundo, lo irreversible: nos pusiste en el camino de la gloria, de la victoria final.
Es por esa razón que quieren destruir tu ser, memoria y ejemplo; es por eso que el hoy presidente Santos, quien recibió con una cínica sonrisa la mano cercenada de Iván Ríos, mostrando con ello su catadura moral y ética, no resiste tu estatura, trata de enlodarte, quiere al precio de la mentira y la calumnia ponerte a su nivel.

Pobre esfuerzo rebajar tus convicciones políticas, tu vida y sacrificio sin par al modelo de sociedad excluyente y productora de guerra, desigualdades e injusticias, donde se erigió como valor supremo el “todo vale” para las políticas de estado.  Corrupción escandalosa en instituciones del más alto nivel como el Congreso, que sin pudor acogió a líderes de proyectos delictivos, como el paramilitarismo; aparato de seguridad DAS al servicio del paraestado con el espionaje o “chuzadas” ordenando crímenes; la “para-política”; corrupción en administraciones departamentales y municipales; robo o manejo delictivo de regalías; privilegios a favor de multinacionales; acomodo de la legislación a intereses imperiales (saqueo de recursos). Fuerzas Armadas, Policía, actuando como ejércitos de ocupación. Crímenes de Estado e impunidad como los mal llamados “falsos positivos”; desplazamientos en función de intereses empresariales; persecución política. La manipulación de los medios masivos y de la información; venta de estos medios a multinacionales; imperio de lo falso; acogida a montajes como la operación Jaque, falsas desmovilizaciones; difamación de los humildes; política de aniquilamiento de la organización y de los movimientos sociales, la casi desaparición del sindicalismo; represión de los movimientos cívicos; de las organizaciones campesinas; de la protesta social. Persecución de organismos humanitarios y de derechos humanos. Exaltación de la traición y de la compra de conciencias. Convertir la necesidad y la miseria humana en una de las mayores fuentes de lucro, a través de las empresas prestadoras de salud y farmacéuticas.

Me permito aflojar los músculos del corazón y tensar los de la mente para pensar en ti, en el Estado Mayor y el Secretariado, en nosotros los guerrilleros rasos, todos garantes de tu obra con la certeza de que abriremos las grandes alamedas de paz para nuestro pueblo.
¡Hasta siempre amado camarada Jorge!

PALABRAS PARA SABOREAR UN DOLOR DE GUERRA

"Quién dijo que todo esta perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón"

Han vaciado de una vez
Toda la copa del odio
Sobre la voz que levantó
La bandera de la justicia
Yo ya sabía que no podía faltar tu sangre
Para humedecer y enternecer
La tierra de mi patria
Como también lo he sabido,
Que no puede faltar la mía
¿Quién ha dicho que no tiene valor la sangre derramada?
¿O que ella se funde con la tierra como huella de una rebelión aplastada?
Paseo mi mirada brillante, serena y dolorida
Sobre la desolación esparcida
En la entrañable selva
Que fuera por años tu refugio;
Y todo es harapos en sangre,
Silencio y una estrella.
Me adentro en pensamientos y razones
Y llena de indignación y de tristeza
Retomo la huella de tus pasos:
Huella de grandes batallas
Y de grandes victorias;
Pero también huella incierta
Vulnerable y trágica
Que nos invita a avanzar ocultas
Por caminos estrechos y miedosos
De los que un día
Brotara una nueva vida
Camarada:
¿Cuándo y donde te atravesaste en el camino de mi vida?
¿Cómo puedo hoy abandonarte, cuando la que esta cuestionada es la esperanza?
Llena de miedo
En medio del silencio y el sabor
De la derrota
Escucho tu voz
Escucho tu voz que se levanta
Inquebrantable
Para imponerse ante los sonidos
Del terror
Escucho tu voz que sigue
Tronando en el oído de
Los opresores
Y que aun apenas amenaza
Removerlos de sus sillas.
Atravieso mis viejas manos
Por entre los barrotes de la reja
Y con dolor y lágrimas
Rapaso y aprieto entre mis manos
La tierra que acogió tu sangre.
Camarada:
Hueles a sudor, sangre, tierra
Y pólvora
Así es el aire de la lucha
Este es mi aroma subversivo
Descubro que aun tengo
Fuerzas y razones
Porque doblegarse ante
El yugo del terror
No es mi última palabra
Y aunque estoy muy triste:
Retomo tu fusil.

"Más vale el cadáver de un hombre libre que el cuerpo miserable de un esclavo" 
José María Vargas Vila
(m.e)
PRISIONERA POLÍTICA
BUEN PASTOR
Bogotá, octubre 2010