viernes, 30 de mayo de 2014

La contrarrevolución, papel del narcotráfico en Colombia


A la formidable insurgencia de las FARC en sus 50 años

Por Carolina Trens

Decir hoy en día que el narcotráfico sostiene a las economías más importantes del mundo, como la estadounidense, no es ni osado, ni temerario, ni exagerado. Desde hace años la mayor acumulación capitalista y sus ganancias se producen por negocios ilícitos como la venta de armas, el narcotráfico, la trata de personas. Tampoco es un secreto quiénes están detrás de estos negocios: organizaciones de la mafia moderna de la droga integradas por presidentes de países, jueces, ministros, importantes políticos de carrera; los bancos, los servicios secretos, los medios de comunicación. En esa lista no aparecen las FARC.

Cada vez más, Estados completos, instituciones y personas constituyen una red estrechamente tejida, que se extiende más allá de los límites de las fronteras de cada país, anudando una red global. A la formación de esa red mundial de la mafia o del narcotráfico le cayó como anillo al dedo lo que desde los años 90 se llamó la globalización. Eso de la liberalización del movimiento internacional de mercancías, personas, capitales, información, puso el negocio en su punto máximo. Y las ganancias también… De las FARC, nada.

En Colombia hay registros de la existencia de cultivos de marihuana en 1925, pero en 1960 una delegación colombiana que asiste a una reunión de Interpol en Washington, dice: “el tráfico ilícito de marihuana es extendido”. Un año después, ante el “Grupo Consultivo Interamericano sobre fiscalización de estupefacientes” en Río de Janeiro, Colombia informa que se cultivaba marihuana en el Valle del Cauca, Caldas, Antioquia, la Costa norte, Huila, Tolima y Cundinamarca. Agregaba que Bogotá “últimamente se ha visto invadida por traficantes y mafiosos”. ¡Las FARC no habían nacido!

El presidente Alfonso López Michelsen durante su mandato entre 1974 y 1978, abrió la “ventanilla siniestra” del Banco de la República por donde empezaron a lavarse las primeras fortunas del narcotráfico e ingresando a la economía del país. Este hecho, más la ausencia de una reforma agraria, la exclusión política de amplios sectores producto del Frente Nacional[1], el exterminio de medio millón de colombianos en lo que conoce como la “Violencia”[2], la injerencia norteamericana responsable del asesinato del gran líder Jorge Eliecer Gaitán, propiciaron el rumbo mafioso que tomó Colombia desde esa época. Las FARC tendrían unos 300 guerrilleros.



Desde el Estado se orientaron políticas no sólo de captación del dinero “sucio” de los carteles, sino de entregarles funciones represivas, funciones de “orden público”; es así como se construye el siniestro triángulo FF.AA-paramilitares-mafia. Aparecen en las regiones del país los carteles de la droga, asociados al poder liberal-conservador, al ejército, a la policía, a la armada, a los servicios de seguridad. ¡Y el gringo ahí¡

Fue el embajador norteamericano Lewis Tambs quién en 1982 acuñó en Colombia el término “narcoguerrilla” candorosamente gritando “cojan al ladrón”. Al poco tiempo Tambs fue implicado en el narcotráfico destinado a financiar la Contra nicaragüense. La ayuda a la contra nicaragüense provenía de tres fuentes: la CIA, el tráfico de armas a Irán y el tráfico de drogas; el Cartel de Medellín y el Cartel de Guadalajara, México, por medio de Escobar, Rodríguez Gacha, Rafael Quintero, Miguel Gallardo y Juan Matta-Ballesteros montaron una infraestructura en Yucatán para facilitar la introducción de cocaína en los EE.UU., es decir, apoyaban económicamente a la Contra a cambio de facilidades para introducir drogas en la potencia mejor vigilada del mundo.

Donde el Imperio obtiene sus mayores ganancias, ya sea por concepto del narcotráfico, o del petróleo, de la venta legal e ilegal de armas, o del coltán, allí donde se obtiene ese lucro se paga con sangre, con violencia y guerra, destrucción de culturas, con millones de víctimas de naciones y pueblos enteros.

El pueblo colombiano ha sido víctima de esa maldición llamada narcotráfico, que ha enriquecido a los mismos, a los que una vez llenó de dinero el café, las esmeraldas, las flores, el petróleo, el aceite de palma, los que ahora pretenden vender la patria a pedazos con la extranjerización de tierras y los contratos mineros. De un día para otro la lista Forbes se engordó con varios colombianos que en su vida han producido absolutamente nada para la sociedad. Las FARC no aparecen en la lista Forbes.

Esa maldición fue la que en alianza con las FF.MM., el 5 de noviembre de 1985 dió el golpe de estado definitivo y se tomó el poder por las armas. El holocausto del Palacio de Justicia, la incineración de una rama del poder burgués, inauguró la era del poder mafioso y paramilitar en Colombia que se consolidó y llegó a su punto culminante con la elección de Álvaro Uribe Vélez a la presidencia. No hay lugar ni espacio dentro del estado colombiano que no esté copado por el narcoparamilitarismo: de ahí el poder de Uribe.

La toma del estado por esa nueva y tenebrosa fuerza cobró sus víctimas y en una sola campaña electoral fueron asesinados tres candidatos presidenciales: Luis Carlos Galán del Nuevo Liberalismo, Bernardo Jaramillo de la Unión Patriótica[3], Carlos Pizarro líder del desmovilizado M-19. Antes asesinaron a Jaime Pardo Leal de la Unión Patriótica y se produjo el genocidio de más de 6.000 militantes del partido UP. El nuevo Estado propició el despojo de más de 10 millones de hectáreas de tierra, desplazó por lo menos a 6 millones de campesinos, 75% de los cuales pasaron de ser propietarios a indigentes. Las FARC recibieron en sus filas a cientos de perseguidos y despojados, quienes se alzaron en armas contra el estado victimario, esa es la razón de su auge y no otra.

Hoy Colombia es el tercer país más desigual en América Latina, con la mayor concentración de la tierra, donde han matado 80 veces a la dirigencia sindical de la nación, donde existen escuelas de sicarios, ya no en lugares apartados como los de Castaño o Mancuso[4], sino, ni más ni menos, que en la capital de la Alianza Pacífico, Buenaventura, una de las ciudades más militarizadas, llamadas “casas de pique”[5].

Las FARC han tenido muy claro que el narcotráfico atrofia, desdibuja las relaciones de producción capitalistas y aleja a las masas populares de la lucha revolucionaria, les crea la ilusión del dinero fácil, del enriquecimiento exprés, aparentemente borra las diferencias de clase, elimina la ética del trabajo, la solidaridad de clase, la cultura popular, corrompe y desmoraliza. Si una guerrilla revolucionaria se permeara de narcotráfico tendría sus días contados. La mafia, su dinero, sus redes, cumplen un papel disociador, un papel contrarrevolucionario. En Colombia el estado y la política gringa contrainsurgente, le asignaron al narcotráfico, tanto como al paramilitarismo, el rol de exterminadores de la revolución y de los revolucionarios.

Estos elementos, conocidos por todo el mundo, demuestran la imposibilidad de que las FARC sean narcotraficantes o un cartel de la droga; ahora, cuando a propósito de la firma en los diálogos de la Habana del punto sobre ese tema algunos resaltan dizque “la importancia de que las FARC abandonen el narcotráfico”, lo único que muestran, en el mejor de los casos, es una ignorancia supina; en el peor, el propósito de mantener el manto de mentiras, en aras de preservar el negocio: “¡cojan al ladrón!”. 




[1] Acuerdo entre las cúpulas liberal conservadora para turnarse el poder, repartir por igual el Congreso y demás cuotas burocráticas.
[2]El partido conservador para mantenerse en el poder adopta como política el exterminio de sus adversarios políticos los liberales, comunistas, socialistas. En respuesta se conforman respuestas armadas, la guerrilla liberal que llegó a contar con 50.000 hombres en armas. Se desata una guerra civil.  
[3] Partido político que nació de los acuerdos de paz entre la guerrilla de las FARC y el gobierno de Belisario Betancur.
[4]
[5] Sitios donde las personas son torturadas y desmembradas vivas.

En los 50 años de las FARC-EP: opinan las mujeres, los hombres, los niños

Carolina Trens

Combatiente femenina:

Colombia hoy: para mantener su historial de “Caín de América” el país sigue fielmente TODOS los dictados económicos, sociales y políticos del Tío Sam y de la banca internacional, con el resultado del empobrecimiento, desempleo, desaparición de fuentes de trabajo, terrible inequidad social y con un futuro muy incierto para las grandes masas. Los ricos cada vez más ricos y los pobres a la inversa.

Las FARC en medio de esta crítica situación nacional en el proceso de negociación del gobierno Santos con las FARC es para muchas y muchos de nostra/os un rayo de luz al final de este largo túnel de lucha sin tregua por la justicia social. Sabemos que la dirigencia de este país, y lo es para mí en particular, la más atrasada ideológica, política y prácticamente. Que Don Uribe y su Centro “Dinosáurico” tenga los adeptos que dice tener, es prueba del total atraso en que nos encontramos TODOS.
Por ello las FARC hoy, significan una salida digna y medianamente justa a la situación de postración en que nos encontramos, nacional e internacionalmente. Digo medianamente justa, porque negociar con nuestra clase dirigente, así como con el hombre de cromagnon es casi misión imposible. Lo que la guerrilla logre para el bienestar de las masas, deberá ser defendido a cualquier precio por TODOS/AS NOSOTROS/AS. Si eso no sucede, seremos responsables de la derrota histórica del pueblo colombiano. Más de 50 años de lucha heroica merecen un respaldo de quienes realmente nos sintamos pueblo colombiano.

Señor académico:

Colombia hoy expresa la suma de procesos propios y de origen externo que le dan lugar a una crisis muy profunda. Después de haber alcanzado algunos niveles de desarrollo económico, se inició un retroceso muy fuerte en las condiciones de vida de la población y en su dotación económica. Podría decirse que el neoliberalismo golpeó a una sociedad muy vulnerable y generó impactos más profundos que en otros países de la región. Las élites colombianas no sólo no se ocuparon de las reformas para la modernización, sino que se opusieron a ellas violentamente y se sometieron de una manera más servil a los intereses políticos, militares y económicos de los EE.UU. Por efectos de estas condiciones y a pesar de que Colombia cuenta con recursos de distinto tipo que le permitirían actuar como un factor de crecimiento para la región se ha convertido en un obstáculo para el mejoramiento de la vida de sus habitantes y el fortalecimiento de la autonomía de los países vecinos.  

Marquetalia, Jaime Guaraca y otro guerrillero
Las dirigencias colombianas han hecho al país muy vulnerable ante procesos externos, en especial a la dominación imperialista. La supresión violenta de la oposición política que esas dirigencias decidieron de forma sistemática ha llevado a que surja y se desarrolle la resistencia armada popular, representada en las FARC, como forma central de lucha. En la medida en que se ha agudizado la crisis interna del país y la de sus relaciones externas, esa lucha armada única por su duración y por la intensa intervención de los Estados Unidos, hoy acompañados por Inglaterra e Israel, se ha convertido en un tema central de interés nacional e internacional.

Niño de escuela secundaria:

Colombia hoy, es un país que tiene un potencial de desarrollo muy grande, pero es un país fragmentado por los intereses particulares de las élites de este país que sólo buscan satisfacer sus necesidades. Un país muy desorganizado y el orden es importante para hacer lo que se requiere.
Vivimos una guerra, pero se puede arreglar, eliminando los intereses particulares, la corrupción, unir al país es la solución. La unidad es una urgencia nacional.


Sobre las FARC no digo nada, porque sé lo que dicen en la tele y es que dicen muchas mentiras. 

jueves, 10 de abril de 2014

I Have a Dream… I Have a Drone…
Yo tengo un sueño… yo tengo un dron…
Por Carolina Trens

Nunca antes la política norteamericana había sido tan agresiva y criminal como en estos tiempos en los que nos ha tocado sobrevivir.

Desde que la diplomacia de EE.UU. adoptó como política de estado la conquista del mundo, no ha cejado en el intento, no ha escatimado esfuerzos, dinero, sacrificios propios y ajenos, ciencia y tecnología, innovaciones increíbles. Absolutamente todo el potencial de un pueblo, su laboriosidad, su disciplina, su innegable capacidad de creación, dedicados al infame objetivo de la “supremacía blanca”, de la esclavitud del resto de pueblos y naciones, de la innoble y retardataria tarea de destruir la construcción de democracia y pan, libertad y paz que la humanidad ha logrado construir en siglos de existencia.

Las naciones, horrorizadas por lo vivido en las I y II guerras mundiales, con la contribución de los EE.UU., mal que bien habían logrado armar una legislación, unas normas, unos derechos universales, mínimos para contener la barbarie, la destrucción, el abismo. Pero la crisis económica general del capitalismo, la crisis del sistema mundo, viene arrasando valores universales, conquistas humanas, pueblos, naciones enteras. Paradójicamente, ¡Oh, ironía! La caída del campo socialista acelero el entierro, del liberalismo, de la democracia burguesa.

Hace tan solo 50 años un extraordinario norteamericano negro Martín Luther King pronunciaba un memorable discurso que sigue conmoviendo al mundo: hablaba del sueño de la igualdad y de la libertad. La “minoría blanca” racista e imperial, ha impedido que ese sueño se cumpla.

Hoy, cumple su segundo mandato un presidente negro en los EE.UU., pero es un negro que piensa y actúa como tirano blanco y su sueño, a diferencia del de Martín Luther,  es un modernísimo dron. El uso de drones se ha convertido en una parte integral de la estrategia de guerra de EE.UU. y desde que Obama llegó al poder, se han duplicado sus misiones en comparación con la etapa inicial.

El siniestro Barack Obama ha multiplicado y exacerbado al máximo “el destino manifiesto” del complejo militar industrial de su país, ha puesto en varias ocasiones al planeta al borde la III guerra mundial. No fueron suficientes Afganistán y Siria, Irak y Libia; hay que revivir la guerra fría, provocar a Rusia, intervenir en Ucrania. La OTAN ya tiene planes en Moldavia, Armenia y Azerbaiyán.

Desde los bombardeos atómicos contra Hiroshima y Nagasaki, los EE.UU. y su Armada han tratado el Pacífico como su lago privado. Provocando constantemente a La República Popular China. El sitio web Global Research señala que la presencia de las fuerzas de operaciones especiales ha aumentado en 60 países durante el mandato del presidente Barack Obama. 

En el mar Caribe fue activada la IV flota del Comando Sur, sumando amenazas de guerra a las existentes desde las bases gringas en territorios de Colombia, Panamá y Paraguay. Parece un chiste el nombre, pero en la “Estrategia del Comando Sur de los EE.UU. 2018 – Amistad y cooperación para las Américas” quedan claros los objetivos de guerra: los gobiernos hostiles de Venezuela y Bolivia, no hay que ser muy sagaces para saber que en la lista está Ecuador y Argentina, Nicaragua y nuevamente El Salvador. Brasil es el bocado grande, Cuba por ser la bofetada firme y continua al imperio.

Las FARC-EP, en Colombia, han tenido que enfrentar el programa de operaciones encubiertas de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), la ayuda secreta de parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) a nivel de espionaje, que está financiada a través de un presupuesto especial de operaciones encubiertas de miles de millones de dólares y la financiación legal de $9 mil millones del nefasto Plan Colombia que comenzó en el año 2000. Este esfuerzo de guerra continúa bajo la administración del presidente Barack Obama, de acuerdo con funcionarios militares, de inteligencia y diplomáticos.

La dolorosa situación de Venezuela no es casual, ni es la protesta violenta de estudiantes furiosos porque el chavismo les da educación gratis, incluso a los burgueses. ¡No! el imperio mató al legendario e inolvidable Comandante Chávez para inmediatamente después montar la contrarrevolución armada, la guerra. Mientras que el gobierno venezolano del Presidente Maduro le tiende a Colombia la mano de la paz, en Colombia desde los sectores más retardatarios del narco-paramilitarismo, con Uribe a la cabeza, y desde las vacilaciones de Santos, se cocina por orden de los EE.UU., el apoyo (en las radios, la prensa, la TV, etc.), la financiación y el entrenamiento de fuerzas mercenarias. Un proceso de paz en Colombia, con reformas profundas que le cambien el rumbo al país, discutidas en la Habana y refrendadas en una Asamblea Nacional Constituyente, le quita el piso, por lo menos en Latinoamérica, al “sueño de Obama”.

Los gobiernos democráticos y antiimperialistas, las fuerzas revolucionarias de América Latina y el Caribe, en particular las FARC-EP, tenemos el compromiso histórico de hacer realidad el sueño de Luther King: ser libres, al fin!


Tomado de la página oficial www.farc-ep.co
Guerrillero de la Columna Móvil Jacobo Arenas, 
junto al avión Súper Tucano derribado. Julio 11 de 2012

– 24/03/2014POSTED IN: HABLANDO CLARO
A las cuatro de la madrugada fue derribado un helicóptero, con todo y su tripulación, integrada por coronel, un mayor, un capitán y un suboficial artillero, todos muertos.
Recibimos del Bloque Oriental los partes de la actividad militar en los meses de enero y febrero, sólo en el área del piedemonte de la cordillera oriental en el Meta, es decir, una zona que comprende en general los municipios de Uribe, Mesetas y El Dorado. Se pone uno a pensar en que si eso sucede solamente en esa parte de la geografía nacional, la preocupación del gobierno y las fuerzas militares debe ser muy grande al enterarse de todo cuanto ocurre en el país entero.
Hace seis años, en marzo de 2008, la cúpula de las fuerzas armadas, el mindefensa Santos y el Presidente Uribe anunciaban el fin de las FARC-EP con singular alborozo. Ahora, cercano el final del gobierno de Juan Manuel Santos, lo que queda en evidencia es que los que se hallan al borde de la desaparición política son ellos, pues la insurgencia continúa, como la gota de agua sobre la roca, abriendo una tronera muy grande al descompuesto régimen.
El año comenzó caliente. Por ejemplo, el 4 de enero, en la vereda Tierradentro, margen izquierda del río Guayabero, zona rural de La Uribe, las unidades guerrilleras reaccionaron desde tierra contra el bombardeo aéreo y posterior desembarco de tropas, produciéndose una serie de combates a partir de las dieciséis horas, en los que se vieron involucrados cinco aviones Kafir, 14 helicópteros y un alto número de soldados contraguerrillas profesionales.
La zona, completamente plana, en alguna medida selvática y en gran parte conformada por grandes potreros, está habitada por un buen número de colonos, alrededor de cuyas viviendas ocurren las violentas incidencias de los combates. Tres helicópteros impactados y averiados, seis militares muertos y ocho más heridos, a cambio de la captura de un guerrillero herido y tres más muertos, significaron el saldo final de los fuertes enfrentamientos de ese día.
A partir de entonces un alto número de soldados ha caído en minas sembradas a su paso o como consecuencia de los impactos de fuego en continuos hostigamientos a sus unidades. Los registros señalan cómo, los días 7, 10, 11, 18, 23, 24 y 25 de enero, y los días 2, 3, 6, 8 y 14 de febrero, patrullas del Ejército han sido afectadas con saldos de uno o dos soldados heridos gravemente, evacuados siempre por vía aérea. En la guerra, los heridos cuestan más que los muertos.
En zonas aledañas al área indicada también se presentan numerosos combates. Cabe reseñar el caso del filo La Grosera, ubicado en la vereda Santander, de La Uribe, Meta, en donde el día 8 de febrero, como consecuencia del hostigamiento a una patrulla del Ejército, un helicóptero artillado se presentó a ametrallar de modo indiscriminado, haciendo blanco en sus propias tropas, con un saldo final de seis soldados muertos y siete heridos.
La tripulación de los helicópteros, en épocas pasadas tan convencida de su invulnerabilidad, hoy piensa muy distinto. Los guerrilleros han aprendido mucho en materia de fuego antiaéreo, lo cual expone aparatos, pilotos y tropa trasportada a peligrosos riesgos. El día 2 de febrero, el avión plataforma recibió fuego desde tierra en el área rural de La Uribe, y el día 3 fue averiado un helicóptero artillado que operaba arriba de la vereda Gaviotas del mismo municipio.
El día 6 de febrero fue el avión fantasma el hostigado en la vereda La Explanación de La Uribe, mientras que el día 14 correspondió recibir el fuego a un helicóptero artillado en la vereda El Paraíso del mismo municipio. El 19 de febrero, en la vereda Siria alta del municipio de La Uribe, resultó averiado por disparos desde tierra un helicóptero policial. Pero el golpe mayor se produciría tres días después, en la vereda Ondas del Cafre de la misma localidad.
Allí fue realizado el bombardeo y posterior desembarco de tropas de fuerzas especiales el día 21 de febrero, al filo de la media noche. La reacción de los comandos guerrilleros fue inmediata, y como consecuencia de ella, a las cuatro de la madrugada fue derribado un helicóptero, con todo y su tripulación, integrada por coronel, un mayor, un capitán y un suboficial artillero, todos muertos. Tres militares más fueron heridos. Las noticias hablaron de un accidente en maniobras.
Todavía es posible observar allí los restos calcinados del aparato, pero la atención sobre el hecho pasó a un segundo plano como consecuencia del escándalo generado por las revelaciones de la revista Semana en torno a la red de corrupción al interior del Ejército. El mando militar, en plena crisis, aprovechó para ocultar el fatídico resultado de su operación, demostrando una vez más el grado de descomposición de sus integrantes.
De hecho ese escándalo y sus ligeras secuelas, la campaña electoral, las perversas construcciones de los medios colombianos en torno a lo que sucede realmente en Venezuela, la situación de la alcaldía de Bogotá y el relevo de algunos integrantes de la Delegación de Paz de las FARC-EP en la Mesa de La Habana, han merecido un tratamiento de privilegio en los medios. Sin algo infamante para imputar a las FARC, los hechos del conflicto no llegan a ser noticia.
Reportar aquí la larga lista de acciones guerrilleras en el área resultaría muy extenso para este artículo. Baste con decir que La Uribe pega por la parte alta con el páramo de Sumapaz, esto es, el Distrito Especial de Bogotá, con el departamento del Huila, municipio de Baraya, con Mesetas, del Meta, a su vez vecino de El Castillo y El Dorado. Y que río Guayabero abajo se encuentra el municipio de La Macarena. En todos ellos se han presentado combates este par de meses.
Y en todos el Ejército colombiano ha tenido bajas. Cabe pensar en la suerte de los pobres soldados y policías que caen a diario en la confrontación. Ingresan a las áreas en conflicto, participan en los combates, sufren pérdidas dolorosas, y todo eso al precio de que sus mandos celebren sucios negocios y se enriquezcan con su sangre. Para no hablar del gobierno nacional, de los dueños verdaderos del poder, que de veras engordan a costa de las vidas del pueblo de Colombia.

Montañas de Colombia, 21 de marzo de 2014

miércoles, 12 de febrero de 2014

Carta a Laura


Por Carolina Trens

Querida Laura, hermana en la lucha, hermana del alma, hermana guerrillera:hoy te admiro más que ayer, me siento plenamente representada por tí en la mesa frente al gobierno del sr. Santos.

Los revolucionarios queremos ser como el Che, tú ya eres como él. Médica, internacionalista y guerrillera. Tengo que decir, que todo este desbordamiento de sentimientos los produjo la carta escrita a la periodista que quiso, interpretando los intereses del gobierno y de la clase a la que  sirve, faltarte al respeto desdibujando el carácter revolucionario de tu vida. Te felicito por la carta, por la claridad de pensamiento, por la lealtad a tus principios y a la lucha, por poner en primer lugar los intereses de nuestra organización que no son otros que los de nuestro pueblo sometido al poder del dinero, de labayoneta y con lo que ellos consideran es la “modernidad” ,al poder de la motosierra.

Laura: tu indignación, es la misma que sienten millones de colombianos, cientos de millones en el mundo, frente al poder de los medios masivos de comunicación. Batallones de contraguerrilla o bases de paramilitares palidecen frente al carácter criminal de revistas, periódicos, emisoras, canales de televisión, paginas web.Porque soldados y policías arriesgan la vida, combaten con las armas, son víctimas de la guerra, no nacen criminales: el estado los convierte en tales. Mueren o salen lisiados y a quienes les va mejor consiguen un taxi o un puesto en cualquier “San Andresito”[1]. Los empleados de la “mass media” desde sus cómodas “trincheras” van en carísimos carros a deliciosos restaurantes, tibios apartamentos;a reuniones y cocteles de sus amos para seguir conspirando whisky en mano contra el pueblo colombiano.

Tergiversando noticias, mintiendo, acomodando, eliminando contextos, acusando, creando ficción, promoviendo o condenando gente, creando y destrozando valores, induciendo conductas, atizando guerras, negocios, invasiones, vendiendo, sobre todo vendiendo: carros, casas, viajes, tetas, culos, fincas, ropa, edificios, petróleo, oro, gas, coca, encubriendo mafiosos, promoviendo y blanqueando políticos, congresistas, presidentes, conciencias, vendiendo el agua y el aire, lavando dinero sucio y limpio, vendiéndose ellos mismos.

¿En esas condiciones podemos hablar del carácter civil de los medios de comunicación en Colombia? Son soldados que hacen la guerra durante las 24 horas de todos los días, de todos los últimos70 años de guerra en Colombia y no son pocos los que se creen generales y mariscales de campo. Llevan las prendas militares adheridas a la piel y se disfrazan de periodistas, comunicadores, reporteros, directores y gerentes de medios, sus armas letales son los micrófonos y los computadores, las mentiras y las verdades a medias, el encubrimiento de crímenes, la legitimación de la política paramilitar, del dinero fácil, de la corrupción; la cultura mafiosa y paraca son las armas mas modernas, limpiar la imagen de reconocidos hampones, la tarea. Voceros regalados del Departamento de Estado de EE.UU, defensores de sus intereses por encima de los intereses de los colombianos.

Para ellos la Patria es el sueldazo, el ascenso para más sueldo, la casa, el carro, el coctel, el contratico. Defender esas cositas por encima del desarrollo del país, del bienestar de todos, de la paz y la convivencia, de la democracia, de la dignidad, de la libertad.

Periodismo no existe, excepto honrosas excepciones que no están en venta, que sufren el exilio, la persecución, la muerte. Lo que predomina y hay que cambiar en los medios son los mercachifles, que cambiaron la profesión de la palabra, la investigación, el análisis, el equilibrio, la hipótesis, la lucha por la verdad, por la de guerra sicológica al servicio de los intereses de las multinacionales, el imperio y los riquillos narcoparas criollos .

¿Pero quién es el dueño de este temerario ejército contrainsurgente? ¿Quién lo financia? ¿Quién define sus tácticas y estrategias militares? ¿Quién su política y su ética? ¡Pues sus dueños!

En Colombia los dueños de los medios de comunicación son los grandes conglomerados económicos: Caracol Televisión y El Espectador pertenecen al Grupo Santo Domingo; RCN Televisión y radio, son de la Organización Ardilla Lülle; Caracol Radio del grupo español Prisa; y la Casa Editorial El Tiempo, cuya participación mayoritaria fue hasta hace poco del Grupo Planeta, es ahora de Luis Carlos Sarmiento Angulo.

Admiración y respeto frente a tu pequeña humanidad, frente a tu resistencia fariana, victoriosa al embate del tristemente celebre Plan Patriota, victoriosa frente a los esfuerzos militares, políticos, económicos de potencias como EE.UU, Inglaterra e Israel por aniquilarnos.



[1]San Andresito, lugares de ventas de contrabando 

martes, 5 de noviembre de 2013

Viva el “Pacto Nacional Agropecuario’’


Por Antonio Villa

El viernes  30 de agosto de 2013 el Presidente de la República se reunió con la crema innata de los gremios industriales, financieros, del comercio, exportadores, etc.etc., toda la clase dirigente del país, lo mejor de lo mejor: estaban todos,casi no caben y tuvieron quepelearse por salir en la foto. Quedaron por fuera Poncho Rentería, Bessudo, Olga duque de Ospina, deLuis Carlos Sarmiento están solo sus intereses.
El motivo: el Gran Pacto Nacional Agropecuario.

El fin: solucionar los problemas que agobian al “campesinado colombiano” que según, ellos son los miembros de la SAC, ASOBANCARIA, LA ANDI, AFIDRO, LA FEDERACION NACIONAL DE CAFETEROS,las transnacionales de imsumos agricolas.etc.
La razón: los  de ruana, poncho, alpargatas y botas de caucho se están quejando, por que los insumos que ellos les venden están muy caros,  los precios a que les compran están muy baratos y las importaciones amparadas bajo el TLC los están acabando de arruinar.

Esos grandes patriotas van a establecer nuevas estrategias, que bajo la orientación política de la derecha colombiana seguirán aplicando las teorías neoliberales del libre comercio  con lo cual se seguirán enriqueciendo y pauperizando aún más la situación de los verdaderos campesinos; pero eso no importa, si el desempleo aumenta, o las desigualdades se incrementan, los técnicos de Hacienda, Planeación Nacional y el DANE, ajustaran las fórmulas para mejorar los índices.

Pero quées lo que afecta al campesinado, y quées lo que están planteando?:

Los TLC permiten la entrada de productos agrícolas subsidiados que provienen de Estados Unidos y la Unión Europea, con lo cual la producción de los pequeños y medianos campesinos no es sostenible en Colombia y menos pensar en exportar; así lo pudieran hacer, las medidas fitosanitaria que el primer mundo ha establecido para proteger sus productos lo hacen imposible.

Para completar, la cantidad de intermediarios hace que sus ganancias se vean totalmente disminuidas y se encarezca el precio al consumidor final.

Los costos de los insumos agrícolas son tan altos como los de los medicamentos; la razón:al gobierno no le interesa intervenir este mercado que está en poder de las transnacionales y multinacionales agropecuarias.
El contrabando no es atacado, cómo lo van ha hacer,si es un negocio muy rentable para la DIAN Y LA POLICIA!

Los costos financieros son impagables, El Banco Agrario, que debería ser un Banco Social, en cuanto su rentabilidad se mide no por el impacto social, sino por sus resultados financieros; por eso tiene grandes utilidades; si no fuera así lo echarían de la Asociación Bancaria y de la Anif que preside Luis Carlos Sarmiento.

De investigación y asistencia técnica ni hablar: ella no existe, por el contrario los campesinos no pueden guardar semillas para la próxima cosecha porque de acuerdo al TLC estas solamente se les pueden comprar a las Multinacionales léase MONSANTO; se acuerdan de esta empresa, la que utilizó herbicidas para acabar con los campos en Vietnam?yen Colombia,lider con el glifosfato, entre otros.

El modelo económico neoliberal arrasó al campo colombiano,a los campesinos, los únicos que no estaban en la foto del Gran Pacto Nacional Agropecuario.  Sólo beneficia a los palmeros y ganaderos, terratenientes y latifundistas y esos no protestan, imponen las políticas, estaban encantados por que Santos ahora síerael presidente,al fin estaba al mando, había militarizado a Bogotá y al país;reprimido, violentado a esos de ruana y miseria y de esa manera se acababa el paro.

Amanecerá y veremos; ya las cosas se están poniendo a otro precio, la lucha campesina es nuestra lucha, la de intelectuales y estudiantes, de obreros de la construcción y de obreros de las petroleras, de niños y niñas, de mujeres y hombres, viejos y jóvenes, que tenemos la ruana en el alma, ahí mismo donde se aloja la patria.






martes, 3 de septiembre de 2013

Ilusiones de Paz – realidades de guerra

Por Carolina Trens

A los luchadores sociales que hacen de Colombia un país mejor

El combate por la paz en Colombia ha sido una empresa fracasada año tras año, década tras década, tanto así como que la última guerra lleva casi 70 años. Aparte del atraso inmarcesible de la clase dirigente colombiana, del poder político, económico y militar, de la falta de criterios, de ética, de profesionalismo de los medios de comunicación y de muchos intelectuales, hemos tenido la desgracia de la “ayuda desinteresada” de países que han marcado nuestra historia, los EE.UU, España, Israel, Inglaterra.
Fue Colombia a mediados del siglo pasado laboratorio contrainsurgente de las nuevas teorías de la Seguridad Nacional del complejo militar industrial de los Estados Unidos.  Es Colombia parte de la larga lista de países espiados por los programas de la Agencia Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos, según los informes de Snowden, quien además reveló que este año Colombia fue el país al que más interceptaciones se le realizaron. Correos electrónicos, conversaciones a través de chats, información de redes sociales, registros de llamadas, un largo etc.,  eran interceptados por la agencia estadounidense para detectar patrones sospechosos de conductas que comprometieran su Seguridad Nacional. Nunca los colombianos hemos tenido Soberanía Nacional, ahora no tenemos siquiera dignidad.

¿Porque somos objeto de tanto interés para la geopolítica gringa? Precisamente por los intereses económicos y políticos de los EE.UU. En otras épocas eran las riquezas petroleras, el café, los minerales, las esmeraldas, productos agrícolas; hoy no cabe duda, son las fabulosas ganancias del narcotráfico, su transporte, comercialización y lavado. Si alguien niega de que son la DEA y la CIA norteamericanas las que dirigen las grandes operaciones de narcotráfico en América Latina es porque nació ayer o hace parte del negocio. La ubicación de Colombia frente a Venezuela y Brasil, hacen de nuestro país la plataforma de lanzamiento de estrategias de guerra contra estos países hermanos. Con tal Black Berry[1] atado no al tobillo sino al cuello difícil, muy difícil hacer la paz.
A la oligarquía nativa no le pesa el Black Berry, en primer lugar porque lo transfieren al cuello del pueblo colombiano y en segundo lugar porque ellos también ganan, y hacen parte de las listas de los más ricos del planeta y por eso están dispuestos a seguir manchando de sangre el suelo de esta que no es su patria. Son los dueños de Riopaila-Castilla, Cargill, La Fazenda, Interbolsa, SALUDCOOP, SURA, SANITAS, CAFESALUD, COMFAMA, COMPENSAR, toda la salud, toda la vivienda, toda la tierra, las pensiones, los ahorros, los bancos que lavan dinero mafioso, toda la riqueza, todo el poder. No les interesa la paz, con la guerra están bien, muy bien.

La paz los asusta, los arriesga, los desestabiliza. Dice uno de sus interpretes que es inadmisible, “…encontrarnos con unas FARC dueñas de amplias zonas del territorio… con un partido político de insospechada fuerza…” ¡NO! Por eso han hecho una guerra de más de 60 años, con 6 millones de desplazados, con un millón de muertos, con centenares de miles de desaparecidos, con millones de huérfanos, con hornos crematorios y motosierras. No importa el costo para mantener sus privilegios[2].
Mientras Santos y su gigantesco aparato represivo, más de medio millón de las FF.AA, les garanticen sus jugosas ganancias, no importa que las locomotoras del “desarrollo” del presidente se estrellen contra campesinos, obreros, trabajadores, estudiantes, hombre y mujeres del campo y de la ciudad cuyo pecado es producir riqueza.

Santos ni siquiera hace el esfuerzo por defender su mal llamada “política de paz”, por el contrario cada vez que tiene oportunidad la ataca, creyendo que así garantiza su reelección. Esos mensajes contradictorios, antagónicos, han fortalecido el narco-paramilitarismo, a sus representantes legales y cada vez le cierran más el camino a las oportunidades de cambio profundo al país.
Hay una lucha de vida o muerte: las políticas de Santos y la suma de tanta infelicidad por tantos años de guerra civil han reactivado las luchas populares y la resistencia en una dimensión nueva. La lucha por la tierra y el territorio se ha extendido por toda Colombia, la exigencia de verdadera Soberanía, la pelea contra la transnacionalización de la tierra y de la riqueza.

Colombia se estremece y se sacude; la base de una futura paz debe ser la justicia económica, que es la justicia social y ésta va de la mano con el fin de guerra, de la confrontación armada. Los cambios que necesita el país, las reformas que se proponen son las tareas que la burguesía no hizo por atrasada, por feudal, por mediocre. La tarea es construir el capitalismo (que ironia!), desarrollar el país para modernizarlo en la producción de bienes materiales y en las relaciones de producción. Distribuir las ganancias, erradicar la miseria y la pobreza, crear empleos, construir Universidades, centros de investigación científico-técnica.

Santos: desmovilícese!!! Santos: pase a la historia tan siquiera como un Frederic de Klerk[3] de quien hoy se encuentran 691.000 referencias en google.com, porque a quienes usted amenaza todos los días con matar tendrán las referencias que tiene Nelson Mandela: 80.500.000.

 

 

 



[1] En la época de la esclavitud en los Estados Unidos, a los esclavos se les ataba en el tobillo una gran bola negra acompañada de una cadena y una tobillera de hierro para evitar que escaparan de los campos de cosecha de algodón. Los amos de los campos la llamaban "BLACK BERRY" - mora negra. Ese era el símbolo antiguo de la esclavitud, que suponía que los negros esclavos estarían forzados a dejar su vida en esos campos hasta perecer.
 
[2] Solo La Comunidad de Paz de San José de Apartadó en los últimos 15 años a puesto mas de 200 muertos, la mayoría lideres de su comunidad.
[3] Presidente de Sudáfrica, quien negocio el fin del apartheid o segregación racial con Nelson Mandela.