jueves, 21 de abril de 2016

Trabaja para la foto


Por Antonio Villa

Buena parte de nuestro trabajo, en las ciudades, lo hacemos con organizaciones sociales, a las que la política nacional les importa mucho, en gran medida porque su gestión va encaminada a resolver problemas que frente a la inoperancia del Estado, o su cooptación por bandas de delincuentes, se han vuelto crónicas.

En estos ámbitos se comenta sobre la actualidad y, claro, las negociaciones de La Habana sobre la paz es tema central. Las recientes salidas de tono del Presidente Santos han estado de esos comentarios, porque no se entiende que la visita de unos jefes de las FARC, a una vereda de La Guajira, acordada con don Raimundo y todo el mundo, diera para una salida en falso, del tamaño de un oso pardo.

En estos colectivos el falso gesto de dignidad ofendida del Presidente es una prueba adicional de su volubilidad, de su carácter ambivalente, de su inseguridad sobre el significado de la paz, tema que  no es del todo suyo, que no ha estudiado, ni profundizado, ni asumido como meta trascendente de su mandato.

Alguno de sus más cercanos parientes y su grupo de amigos, le insinuó la importancia de tomarlo como eje de su gobierno y lo tomó prestado, con la ligereza de los oportunistas, como si se tratara de repartir favores desde el Ministerio de Hacienda, licencias desde el Ministerio de Desarrollo, o hacerse el de la vista gorda con los falsos positivos desde el Ministerio de Defensa.

Una vez embarcado en esa nave, rumbo a la paz, él que estudió artes de marinería, creyó que todo sería fijar un rumbo y llegar a puerto a hacerse una foto con sus compañeros de travesía y a celebrar. Solo que olvidó que, las más de las veces, hay tormentas, se pueden presentar motines a bordo y, en la travesía, se oyen cantos de sirena. Esta empresa requería un capitán que condujera la nave, más que uno que dependiera tanto de la tripulación.

Fracking a la Banca!!!

La Serranía de la Macarena es un patrimonio universal. Un ecosistema único de selvas húmedas y bosques, una de las formaciones geológicas más antiguas de la tierra con más de 1000 millones de años. La flora y fauna de la Amazonía, la Orinoquía y los Andes se dieron cita en este lugar mágico. Hay osos hormigueros, jaguares, pumas, venados, varias especies de monos, cientos de especies de aves, millares de especies de insectos y otras riquezas incalculables.

Y es a ese tesoro del pueblo colombiano que quieren convertir en colador con cientos de perforaciones… el capital no tiene limites, es sabido desde siempre.

Proponemos, y conste que no es nada personal,  la fracturación hidráulica a la banca colombiana y a sus socios y a sus amos, el capital financiero transnacional. ¡Producirle a los bancos 2 millones y medio de fracturas! Es lo que han hecho por todo el mundo. Extraer todo el dinero, o 90%, o 60%... Le haríamos un favor a la humanidad, no hay daños medioambientales, todo lo contrario le eliminaríamos al enemigo fundamental.

¡Viva el agua! ¡Viva la naturaleza! ¡Abajo el capital!

lunes, 18 de enero de 2016

Venezuela

Y hoy nacerás de nuevo duramente
desde donde el traidor y el carcelero
te creen para siempre sumergida.
(Pablo Neruda, Canto General)

Por Carolina Trens de los Nadies

Nuestros ejemplos: Cristina Fernández, Hugo Chávez, Evo Morales
Si el Presidente Maduro hubiera asumido la defensa de los intereses monopólicos y oligárquicos, nadie gastaría un devaluado peso de cualquier parte para tumbarlo. Si el presidente venezolano hubiera adoptado la política del terror contra su pueblo, la Doctrina de Seguridad Nacional de los EE.UU., como cualquier presidente colombiano, tendría sin duda, el apoyo irrestricto de los gobiernos de España, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Israel, etc. Tendría el apoyo de los medios masivos de comunicación mundiales.

A nadie del poder mundial le importa si hay 5, 6, o 7 millones de desplazados, un millón o medio de muertos, descuartizados, desaparecidos, torturados. No hay escándalo alguno en la prensa, radio, televisión o internet si se descubren escuelas de sicarios, hornos crematorios, casas de pique, magistrados mafiosos, parlamentarios paramilitares, presidentes en lo uno y lo otro. Por el contrario, y es el caso de Colombia, el Presidente Santos[1] es recibido como estadista ¡divinamente!  

A Nicolás Maduro, como antes al inolvidable Hugo Chávez, le importa un bledo congraciarse con la cúpula del Imperio y menos si eso implica de algún modo afectar a su pueblo. Estos hombres en década y media no han hecho otra cosa que tratar de corregir el rumbo siniestro de la historia: la de la entrega de las riquezas nacionales, la de la injusticia y desigualdad, la de la sumisión y la miseria.

Socializaron la educación a todos los niveles y construyeron muchas universidades nuevas y gratuitas para miles de estudiantes.  En solo tres años crearon más escuelas que en todos los gobiernos anteriores juntos. La matrícula universitaria pasó de 500.000 estudiantes en 1999, a 2.000.000 al cierre de 2015. Funciona el Seguro Social y sirve como hospitales, dándole atención a cualquier persona. Crearon el banco del pueblo y de la mujer, para hacer accesible los créditos a todos. Crearon las misiones de salud, con 12% del PIB, y más de un millón de hogares construidos: bienestar directo para el pueblo.

Para el año 2015, el porcentaje de pensionados es de 84 % y fueron decretados cuatro aumentos salariales. Actualmente el ingreso mínimo mensual integral (salario más bono alimentación) es de 16 mil 399 bolívares. La pobreza extrema disminuyó a 4,7% en 2015; los hogares pobres  que 1998 se ubicaban en 28.9%, se redujeron a 19.12% al finalizar 2015. La tasa de desempleo en 1999 se encontraba en 10,6 % y para 2015 se ubica en 6 %.

Entre 1993 y 1998, IV República, la inversión social se ubicó en 37,2 %; desde la llegada de la Revolución Bolivariana (1999 / 2014) la misma aumentó 24,7 puntos porcentuales para ubicarse en 61,9 %. Están diversificando la economía para que no depender solamente del petróleo.

El pueblo participó ampliamente en la elaboración de la Constitución.  Crearon la figura del referendo revocatorio para presidente y para cualquier otro funcionario. Crearon el referéndum consultivo para que el pueblo pueda decidir sobre cualquier tema. Son internacionalistas, han aportado al desarrollo del Caribe más que cualquier potencia.

La revolución ha vencido en 19 procesos electorales limpiamente y con todos los veedores del mundo. Revivieron para Latinoamérica a Simón Bolívar, su legado y dignidad, su ideario, proyectos, una identidad.  

En Colombia al movimiento político Unión Patriótica, nacido de acuerdos pactados entre el gobierno y la guerrilla de las FARC, lo aniquilaron a tiros: era el partido de los pobres y de la paz. En Venezuela fuerzas políticas como la MUD (Mesa de Unidad Democrática, como el Centro Democrático de Uribe) e intereses oligárquicos, desatan una guerra mediática y económica sin precedentes, violando leyes y normas, sin embargo hoy dominan en la Asamblea Nacional, no les han tocado ni un pelo.
El mundo del capital se une contra la Revolución Bolivariana y sus líderes. Es vergonzoso y repugnante pero no extraño, que Bogotá sea el epicentro de la conspiración. Urdida por una élite que no ha permitido en Colombia reformas democrático burguesas por lo que el pueblo ha tenido que alzarse en armas y organizarse en la insurgencia de las FARC y otras guerrillas por más de medio siglo.      

Lo único revolucionario que puede existir en este momento, es el apoyo irrestricto al pueblo y al gobierno revolucionario de Venezuela. Rodear al presidente Maduro y denunciar las veces que sea necesario el complot internacional en su contra, es cuestión de moral y ética.



[1] Este “estadista y patriota” acaba de regalarle a una transnacional energética una de las mejores empresas colombianas ISAGEN.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Colombia. Cambio de armas


Por Carolina Trens

A los compañeros y camaradas, que por estar trabajando en otros frentes no conocen nuestra labor de formación de cuadros y organización de las comunidades afines a nuestra causa en las ciudades, nos parece oportuno informarles que este es un trabajo que ya tiene años de ejecución y vamos bien a pesar de la magnitud de la empresa y las dificultades de su ejecución.

En los cursos de historia del movimiento se ha informado de las particularidades que tiene el trabajo de las ciudades, especialmente desde que las organizaciones sindicales, indígenas y de base fueron sistemáticamente atacadas y muchos compañeros y compañeras exterminados con la misma agresividad que lo fueron los miembros de la Unión Patriótica y otras fuerzas independientes.

Los hombres y mujeres que llevamos unos años en estas tareas, hemos creado unos sistemas de trabajo colectivo que nos protegen de esos peligros y para mayor fortaleza del movimiento hemos formado grupos regionales de trabajo que con frecuencia nos juntamos para intercambiar experiencias y aunar mecanismos de defensa e intercambiar experiencias.

Con estos antecedentes entenderán la buena dosis de alegría con la que recibimos las instrucciones que nos hizo llegar el Comandante Timoleón, desde La Habana, para que empecemos a cambiar las armas y los métodos de guerra por elementos de paz, y alistemos un arsenal de ideas para construir, desde la política, el nuevo país en el que hemos de convivir con nuestros contendores de ayer y los contradictores ideológicos de mañana.

Esto nos cae, especialmente al creciente contingente de mujeres, de las que yo soy una de las que más ha lidiado la hirsuta bestia de la intolerancia y el machismo, como rocío en tierra reseca, porque ahí nosotras tenemos más recursos naturales para lucirnos.



En este punto, por la experiencia acumulada en estos años, permítanme sugerir que no solo tenemos que hacer acopio de nuestros éxitos en el manejo de las comunidades, sino en algunos fracasos que ha tenido la izquierda en la administración de las mismas, una vez que han tenido cargos de representación, porque en materia del manejo de los recursos públicos, no por mal destino de los mismos, sino por pura ignorancia en su manejo se ha caído en errores que debemos evitar.

Un arma que nos asegurará el futuro político será la correcta administración, con resultados, de los recursos que nos den a manejar. Agitación, sí; movilización, claro; ideas matrices; metas a mediano y largo plazo, y ¡resultados tangibles!



miércoles, 19 de agosto de 2015

Notas al vuelo

Apertura de embajadas
Por Antonio Villa

Como si fuera lo más cotidiano del mundo, los medios colombianos registraron la apertura de embajadas de Cuba en Washington, el pasado 20 de julio y de Estados Unidos en La Habana, el 14 de agosto, en ambos casos con la publicación de una foto izando las banderas.

Ninguno de los sesudos comentarios, usuales en eventos de menor significación, acompañó el registro gráfico. Lo más que llegaron a decir los plumíferos del régimen, es decir, casi todos los periodistas, fue que con esas ceremonias se terminaron un poco más de 54 años del aislamiento que la gran potencia le decretó a la pequeña y heroica isla para abortar su revolución.

Nada pasó en ese lapso, fue un vacío histórico. Una ficción, una quimera, un sueño. Los intentos de derrocar un gobierno por el bloqueo, las infiltraciones, la invasión armada de mercenarios, las sanciones a quienes quisieron negociar con los cubanos, o visitarlos, fueron insignificantes eventos. Unos pocos comentaristas profundizaron sobre el monumental oso de la gran potencia.

Tiempos pre electorales

“El corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala” Gustave Flaubert

En estos tiempos preelectorales se le notan todavía más las virtudes a la flamante democracia colombiana. Primero, las denuncias sobre trasteo de registro de votantes hacia municipios de los amigos de los candidatos, donde será más discreto y confidencial el conteo, para preservar la política sin principios.

Otro punto significativo de esta contienda de votos es la organización de los grupos con intereses especiales en departamentos y municipios del país, quienes aportan recursos a un fondo para pagar los votos, las dádivas, el transporte para los votantes y las partijas para los gamonales, contratistas, dispensadores de puestos.

Por estos días otro tema sale a flote: los avales que deben dar los partidos, a cambio de sustanciales donaciones, a los aspirantes a cargos de elección. Muchos de esos candidatos están cuestionados judicialmente, o gestionan diligencias encaminadas a dilatar el proceso para buscar la prescripción.

La masa más pobre, la minoría más rica

La tasa de pobreza del campo colombiano, 44,7%, es más del doble que la nacional, 21%, según el DANE, y agrega: los alimentos nacionales y las materias primas de la industria de transformación se produce en unidades agrícolas familiares de menos de cinco hectáreas. 70% de los alimentos que consumimos lo producen esas familias de campesinos.

41% de la tierra de uso agrícola, de los 113 millones que se cultivan o “engordan” está en manos de 0,4% de propietarios, que las han adquirido echando mano de todos los recursos a su disposición, no siempre de manera transparente, mientras que las familias productoras sobreviven precariamente, mientras pueden vivir en paz con los cultivos comerciales: café, caña, cereales, frutas, o de pan coger. Habrá que ver que tan bien habidas son estas fortunas.

Desde 1970 a hoy se ha incrementado la concentración de la tierra en fincas de 500 y 1.000 hectáreas. Solo 9.6 % de la producción tiene asistencia técnica y solo 11% de éstos productores acudió al crédito bancario. En este lapso de tiempo, es decir, desde 1970 a hoy, ha crecido el número de mujeres que son cabeza de familia en el sector rural y las que dirigen las fincas.

Durante los últimos años se ha incrementado la dependencia de las importaciones de alimentos, hasta llegar a 28% del total de la demanda.

La carga de miseria y desolación del campo colombiano, de sus campesinos y trabajadores, de sus niños y jóvenes sin oportunidades, de mujeres y hombres con hambre, partiéndose el lomo de sol a sol, podría sobrevivirse, pero es que, además, del cielo solo llueve plomo, el Estado con todo el poder de las armas propias y de sus aliados: persiguiendo, desapareciendo, despojando, matando y matando.


Después tienen el cinismo de preguntar: ¿Por qué en Colombia hay una guerra tan prolongada?

martes, 16 de junio de 2015

Qué raro



Por Carolina Trens

Es muy raro que “los malos” quieran una Comisión de la Verdad y más raro aún que “los buenos” hasta ahora, después de cuatro años de diálogos y de más de 60 de guerra, digan que si pero con condiciones.

La condición de “los buenos” es rara también: habrá verdad cuando “los malos”depongan las armas. ¿Y por qué? ¿Acaso no necesitamos la verdadya, toda la verdad precisamente para condenar a “los malos”, para que sean repudiados? ¿Para que la justicia de “los buenos” tenga pruebas fehacientes y suficientes? ¿Cuando Humberto de la Calle[1] dice que la futura comisión no será “un monstruo que va a salir a buscar inocentes como una especie de Gestapo”, a que “inocentes” se refiere? ¿A “los buenos”? Humberto de la Calle tampoco quiere una feria de denuncias ¿por qué? ¿Creerá que de abrirse ese espacio las denuncias serán de millones? ¿De quiénes: de “los malos” o de “los buenos”?

Es raro también lo del cese al fuego. “Los malos” exigen desde el inicio de las negociaciones parar la guerra ya, incluso en contravía de la máxima guerrillera de la que hablaba el Che de que la guerrilla que no combate muere. “Los buenos” que dicen no querer más víctimas se niegan rotundamente a un cese al fuego, que raro. “Los buenos” tienen muchos aviones bombarderos, drones, helicópteros y armas de todo tipo y en cantidades enormes, también tienen las Fuerzas Armadas más grandes del continente, son aliados y reciben el apoyo de EE.UU., Israel e Inglaterra para defenderse de una guerrilla integrada por “niñas y niños violados” (eso dicen los medios de comunicación de “los buenos”).

A propósito de los niños y niñas: a “los buenos” les preocupan mucho los menores en las filas guerrilleras, pero los 14.000 niños wayúu que han muerto por falta de agua y comida no tanto, tampoco los 10.000 o 15.000 o 20.000 que se prostituyen en las calles de Cartagena, Bogotá, Cali, Medellín.

A propósito del agua: a “los buenos” les duele la contaminación del líquido precioso cuando “los malos” vuelan oleoductos o queman carrotanques con petróleo, pero a “los buenos” les parece muy bien el fracking, la minería a cielo abierto y mejor a gran escala. “Los malos” defienden a los campesinos, a los orfebres, a los trabajadores artesanales de las minas; “los buenos” los persiguen porque son ilegales. 

Es raro que “los malos” quieran una reforma agraria para los campesinos y para la seguridad y soberanía alimentaria, es decir para beneficio de todo el país, incluso de los ricos que también acostumbran comer. Y es raro que “los buenos” no se ocupen de cumplir la Constitución, ni se hayan ocupado en 50 años de hacerlo, y es desarrollar el país, acabar no con los pobres sino con la pobreza y la miseria, muy por el contrario, aumenta día a día, de casi 7 millones de desplazados el 78% eran propietarios.

Es raro que “los buenos” quieran mantener una justicia a lo Pretelt[2], quien suma tres procesos penales en su contra por soborno, tráfico de influencias, despojo de tierras, desplazamiento forzoso, crímenes de guerra y de Lesa Humanidad.El Doctor Pretelt es de “los buenos” y de “los mejores” es uribista pura sangre. Dijo que no renunciaría a su alto cargo de Presidente de la Corte Constitucional porque “otros” en el Estado habían hecho cosas peores. Es raro, pero la verdad sigue en su cargo.

Un día de estos,no sería raro, que la “tortilla se vuelva” y “los malos” coman pan y “los buenos” mierda, mierda.





[1] Jefe de la delegación de paz del gobierno Santos.
[2] Jorge Pretelt, actual Presidente de la Corte Constitucional, salvaguarda de la integridad y supremacía de la Constitución, es decir, de la vida, la salud, el trabajo, la democracia, la paz, la honra, la libertad, la justicia. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

Camarada Stalin




Por Carolina Trens de Los Nadies

La operación contrarrevolucionaria del poder del capital más exitosa en la historia de la lucha de clases, fue la de destruir la figura y obra de IosifVisarionovich Stalin. Ricos y pobres, explotados y explotadores, víctimas y victimarios, cultos e ignorantes al fin tenían algo en común: el anti estalinismo.

Partidos comunistas, desde el mismo PCUS[1], líderes de izquierda, demócratas, socialistas, pensadores, humanistas avergonzados, denigrábamos de Stalin.Liquidando la imagen del hombre, liquidaban la ideología comunista, los valores de la solidaridad, de la lucha contra el capitalismo, contra el fascismo, la esperanza de un mundo mejor y más justo.

Durante décadas su nombre estuvo cubierto de lodo, como lo había profetizado el propio Stalin cuando dijo que sobre su tumba caería mucha basura que los vientos de la historia se encargarían de limpiar. Hoy, gracias a que la verdad es como el agua que, aunque se le desvíe y enturbie, vuelve a su cauce, recupera su espacio y transparencia. 51% de los rusos opina que Stalin fue un estadista, conductor genial y comunista íntegro.

El universo ha dado muchas vueltas, las necesarias para volver a colocar las cosas en su sitio. El asesinato infame de otro gran líder comoMuammarKadhafi[2], también tildado de sanguinario dictador, las permanentes injurias y calumnias contra las FARC, en guerra o sin ella, en cualquiera de las tantas treguas; los debates, lecturas e intercambios dentro de la guerrilla, hicieron que esta servidora rectificara su posición frente al Camarada Stalin y esta es mi autocritica. Me avergüenzo de haber hecho parte del coro anticomunista, así hubiera estado muy encubierto, de haberle hecho el juego a nuestros enemigos.

El 70 aniversario de la victoria soviética sobre el nazi-fascismo alemán es el mejor momento para destacar al hombre que fue Stalin.Reconocerle que logró el apoyo irrestricto de la mayoría de diversos pueblos que conformaban la URSS[3]y convirtió un país netamente campesino,semifeudal, en la segunda potencia mundial en apenas unas décadas, derrotó a la potencia imperialista supuestamente imbatible que era la Alemania de Hitler. Eventos, cada uno épico y en conjunto eminentes.

En 10 años, la producción industrial creció a un ritmo promedio anual de 11%. De 1928 a 1940 el sector industrial creció de 29% a 45%. Entre 1928 y 1937, la producción de la industria pesada aumentó en relación con la producción manufacturera total, de 31% a 63%. El analfabetismo se redujo de 56% de la población a 20%. El número de graduados de todos los niveles ascendió ostensiblemente, luego de que el Estado declarara gratuita la enseñanza. Hechos sin precedentes históricos.

Entre 1941 y 1953, la Unión Soviética derrotó al fascismo alemán, al terrible costo de más de 20 millones de muertos, y reconstruyó el país de la devastación de la guerra. Para 1948, la producción industrial total, era superior en dos veces y media a la de 1940. La URSS construyó la bomba atómica, lanzó el primer satélite artificial Sputnik y fue el soviético Yuri Gagarin, el primer hombre en conquistar el espacio. Necesariamente sobre una base científico técnica desarrollada desde la época de Stalin. Reivindiquemos su nombre, ejemplar frente a los retos que enfrentó en circunstancias nada propicias.

Los millones de víctimas de la represión estalinista, son iguales a las armas de destrucción masiva que escondían en Irak. La represión en la URSS, es una falsedad como el tercer cartel del narcotráfico que son las FARC, o las miles de niñas y niños que reclutamos y después son violados, que las FF.AA. colombianas, la intervención norteamericana, inglesa e israelí no han podido vencer en 50 años de guerra. Las armas atómicas de Israel son buenas, pero las de Irán son malas. El muro de Berlín un atentado contra la humanidad, pero el de EE.UU contra México y el Israelí contra Palestina buenísimos. Los palestinos han perdido 92% de su territorio a manos de los sionistas, pero los terroristas son el pueblo de Nazaret.

Arrancarle verdades a la vida, decía el legendario Jacobo Arenas, a quien recordamos hoy desentrañando las patrañas, las falsificaciones, las calumnias, las falacias con que pretenden los burgueses o sus empleados dejarnos sin pasado, sin arraigo, sin la historia de la lucha de los pueblos y sus legendarios jefes por la emancipación.

Arriba los pobres del mundo
de pie los esclavos sin pan
y gritemos todos unidos
¡Viva la internacional!





[1] Partido Comunista de la Unión Soviética
[2]Antes de Kadhafi, Libia era el país más pobre del mundo. En 40 años, este hombre logró un nivel de vida para su pueblo más alto que el de Arabia Saudita, España y Portugal. Construyó el “Gran río Artificial”, la red de irrigación más grande del mundo.
[3] Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas

jueves, 12 de marzo de 2015

¿Por qué no se cae Maduro?


Por Antonio Villa

Sorprende, un poco, que unos periodistas que se consideran menos superficiales que la mayoría, como los de Semana, en la edición del 22 de febrero, hagan un largo editorial, no una crónica, preguntándose por qué no se cae el Presidente de Venezuela, y a partir de sus propios prejuicios se asombren del hecho.

Empiezan por decir que, “a pesar de la profundidad de la crisis, Maduro está contra las cuerdas pero no en la lona.” Y no se refieren a que la oposición, monitoreada por la embajada norteamericana, esté moviendo sus hilos desde que asumió el poder el comandante Hugo Chávez, o que a las dificultades del proceso se agrega la caída en el precio del petróleo, del cual depende en grado sumo ese gobierno, o que el incremento de la demanda o los subsidios han acentuado las dificultades el sistema económico, no, creen que la crisis es sistémica.

No hacen un análisis con todos los elementos de la situación, parten de sus prejuicios, piensan con el deseo. Más importante, para esta publicación, son las peripecias del alcalde de Caracas en la cárcel, y como logra evadir los controles para hacer circular por el mundo unas entrevistas que dio desde la prisión, que las fluctuaciones de las exportaciones de Venezuela.

Las peripecias del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, de los líderes de la oposición Leopoldo López, Henrique Capriles o Corina Machado, son las únicas que importan, incluyendo los reportajes que conceden desde la prisión, al tiempo que se quejan de las faltas de garantías para los procesados.

Ausentes eminentes en este largo panfleto están los líderes populares, de movimientos y organizaciones sociales que, es de suponerse, algo tendrán que decir sobre educación, empleo, participación en el manejo de los programas de las alcaldía y municipios, no, esas voces no hacen parte del tejido social de Venezuela que está en juego.

Esto, para nosotros, claro está, es una demostración adicional de la importancia que tienen los canales populares de información que debemos crear entre las organizaciones políticas, con redes de comunicación conocidas y comprometidas con el cambio, porque esperar análisis equilibrados de los medios del sistema es pedir un manejo que estos medios no conocen.

Si hubieran consultado las organizaciones de base, comprometidas en el proceso y sus actores centrales, no solo habrían presentado una visión más parecida a la realidad, sino una perspectiva de más largo tiempo.Se van a quedar esperando su caída quien sabe hasta cuándo.

Hay posiciones en Colombia, que aunque de derecha, son más realistas, más objetivas. Por ejemplo, opiniones de académicos de la Universidad del Rosario. Pero los medios masivos de comunicación no se atreven a contradecir al amo del norte. Cuando el Tio Sam decidió que la Cuba revolucionaria de Fidel debía ser atacada, denigrada, bloqueada, vapuleada, eso hicieron presidentes, políticos, empresarios, medios de comunicación, etc.al unísono en América Latina.

Hoy la orden es atacar a Venezuela, crear las condiciones para una intervención militar y la estupidez que no tiene límites solo demora en ponerse las rodilleras: vuelven los serviles a su tarea. Sin tener por lo menos sentido de supervivencia o ¿acaso no se ven en el espejo del Medio Oriente?


Hermanos venezolanos, Presidente Maduro, en Colombia cada vez somos más los que luchamos por la paz y la soberanía, seremos millones en defensa de la Patria Grande, que nadie se engañe.